Perros adiestrados marcaron “rastros muertos” en la estancia donde trabajaba el acusado. Un parapsicólogo, sangre y un chancho.
Los dos perros adiestrados “trabajaron” en la búsqueda de muertos y sobrevivientes tras la explosión del edificio de Rosario en 2013. Los mismos canes, de bomberos santafesinos, se enloquecieron recientemente al “marcar” varios puntos en un campo de Inriville, al sudeste de Córdoba. Se trata de la estancia del intendente de esa localidad, Marcos Rodrigué, donde se sospecha que habría sido asesinada Mariela Bortot. En ese campo se halló una ojota de la mujer desaparecida.

Ahora, un tercer perro volvió a apuntar a un sector del predio por, lo que se cree, olores nauseabundos. Con estos elementos, el fiscal a cargo de la investigación por la desaparición de Mariela ordenó excavaciones (para los próximos días) en la estancia La Redención, del intendente.

“Vamos a excavar en ese predio, cerca de la costa del río. Los perros marcaron varios puntos y hay que buscar”, confirmó anoche a La Voz del Interior el fiscal Gustavo Zuchiatti.

Desde hace tiempo, la familia de Mariela, desaparecida hace casi cinco meses, viene denunciando “lentitud” en la marcha de la causa. “No quiero entrar en disputas con las hijas de Mariela, porque entiendo su dolor. Pero les aseguro que estamos trabajando y dando todo para resolver este complejo caso”, añadió el funcionario judicial.

Por la desaparición de Mariela se encuentra detenido un expolicía que era guardia de seguridad del campo del intendente de Inriville. Se trata del exsargento Jorge Orellano, de quien se cree que raptó y habría matado a la mujer en el marco de un ataque de índole sexual. Orellano está acusado por privación ilegítima de la libertad. “Tenemos nueve indicios fuertes contra él. No creemos que haya actuado otra persona en el caso”, añadió Zuchiatti.

Al momento de la desaparición de Mariela (el sábado 25 de enero pasado), el intendente Rodrigué estaba de viaje en Estados Unidos con su familia, según afirman sus asesores. En el campo sólo se encontraban el expolicía y otro trabajador, quien está fuera de sospecha.

El fiscal espera dos pericias clave: unos cabellos rubios hallados en el Peugeot 206 gris (del intendente) que usaba Orellano y unas manchas de sangre halladas en el baúl del coche. “Son pruebas complejas que llevan tiempo. No sabemos cuándo van a estar listas”, dijo el fiscal.


Parapsicólogo y un chancho

En las últimas horas se confirmó que unos pelos y gotas de sangre hallados en una bolsa en el basural de Bell Ville eran de un chancho muerto. La búsqueda había llegado a ese sitio, luego de que el parapsicólogo Sergio Bujanda enviara un e-mail a la fiscalía, desde Mar del Plata, afirmando que “sabía dónde estaba Mariela”. Hacia ese basural se orientó una búsqueda de pesquisas, bomberos y detectives de la Policía Judicial.


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