La Voz del Interior: La Cámara Federal de Apelaciones de Córdoba confirmó el procesamiento de la dueña y el encargado de una whiskerías que funcionaba en el sudeste provincial, acusados de trata de personas en una causa que comenzó en 2009.

Luisa Antonia Paulina Nardi y Juan Carlos Isidoro Sosa están procesados por el delito de «trata de personas mayores de 18 años, agravado», según informó la Justicia Federal.

La causa se remonta a 2009, cuando la Policía allanó la whiskería Venus en la localidad de Cruz Alta, y otra llamada El Quincho, en ruta provincial número 6, donde fueron rescatadas varias mujeres.

En junio de 2014, el juez federal ad hoc de Bell Ville, Ernesto R. Gavier, consideró que Nardi y Sosa acogían y recibían mujeres en la whiskería “Venus” con el fin de explotarlas sexualmente. Además, para lograr ese objetivo, habrían recurrido a engaño, intimidación y, sobre todo, al abuso de la situación de vulnerabilidad en la que se encontraban las mujeres.

En la resolución, el juez sostuvo que las mujeres no podían disponer de todo su dinero, se le descontaban los gastos por comida y pasajes, y hasta les cobraba multas por infringir reglas internas del local. También tenían restricciones de salida. Solamente podían salir del local a comprar y en grupo de dos o tres, y previa notificación de las salidas. Además, se les retenía el DNI y mientras duraba la «plaza» -período en el que las víctimas eran explotadas sexualmente- las encerraban en la whiskería con candados.

Gavier ordenó los procesamientos sin prisión preventiva, pero la defensa de los imputados apeló esa resolución. Ahora, la Cámara dio la razón al juez de primera instancia y confirmó los procesamientos.

Qué dice la Cámara

En la resolución difundida hoy por la Justicia Federal, el juez de Cámara Eduardo Ávalos sostuvo que en al menos cuatro casos «las víctimas habrían sido mujeres carentes de recursos, con obligaciones a cargo de índole familiar, con escaso nivel de instrucción, con dificultades para ingresar al mercado laboral formal, situación que resultaba agravada por su condición de migrantes».

«Entonces, es dable sostener que el consentimiento que habrían prestado las presuntas víctimas para ejercer la prostitución se habría encontrado viciado, como consecuencia de la situación de vulnerabilidad que las afectaba», indicó.

Para Avalos, Nardi y Sosa habrían captado, transportado, acogido y recibido a las mujeres «mediando un abuso de su estado de vulnerabilidad».

Una whiskería «conocida»

Los procedimientos de 2009 se hicieron en dos whiskerías, Venus, propiedad de Nardi -ahora procesada-, y El Quincho, cuyo dueño era Oscar Eduardo “Cacho” Desábato, quien en 2013 fue condenado por trata de personas a cuatro años y seis meses de prisión.




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