Gonzalo+Riera[1]El ex Cura Párroco de la iglesia camilense San José fue enviado a la localidad de Inriville luego del fallecimiento, hace unos meses, del Padre Marcos. Gonzalo Riera estará a cargo ahora de las parroquias de General Baldissera e Inriville, luego de trabajar durante un gran tiempo en las parroquias de Camilo Aldao y Los Surgentes. La tarea para el Padre Gonzalo recien comienza en Inriville, y una manera de conocerlo es a través de los medios. Compartimos esta nota que Luciano Mari le hizo para su medio de la vecina localidad:


ElEmisario, Inriville: Era jueves a la mañana, toco el timbre en la Casa Parroquial y me atiende el padre Gonzalo, le propongo hacer una entrevista para EL EMISARIO, pensaba que me iba a dar un día y un horario para que volviera y me iba a preguntar que quería saber, pero no; en ese mismo instante me hizo pasar, puso música, me convidó con mate y comenzamos a charlar. Cuando le dije que mi objetivo era que la gente del pueblo lo conociera me contestó sonriendo: “El que me quiera conocer que venga a tomar unos mates conmigo”, es algo que me atrevo a recomendar porque seguramente van a pasar un buen momento.
¿Cuándo se hizo cargo de la parroquia?
Hay dos etapas en realidad, después que fallece el padre Marcos, nosotros desde el decanato, nos hicimos cargo de la Novena tanto de Baldissera como de Inriville y distribuimos las tareas viendo las diferentes necesidades y teniendo en cuenta los requerimientos de los bautizados. Yo después, me voy a Brasil a la jornada mundial, y a la vuelta el Obispo, exactamente el 15 de agosto, me nombra administrador parroquial,
ya tenía el cargo de administrador de Los Surgentes y era Párroco de Camilo Aldao. Vengo con la misión de ocupar éste puesto de administrador hasta tanto se resuelva algo definitivo. La segunda etapa es cuando el Obispo por escrito me propone si quería dejar las otras dos parroquias y hacerme cargo de Inriville y Baldissera. Así pasaron las cosas, no hay mayor misterio. Una pena porque tuve que dejar Camilo, hacía dos años y siete meses que estaba ahí.
¿Esta decisión del Obispo usted la puede objetar?
Eso siempre se habla, en realidad uno hace votos de obediencia, ahora en la Iglesia la obediencia no es irracional, yo le tengo que hacer caso al Obispo en lo que me pida siempre y cuando eso esté de acuerdo con las normas morales de la Iglesia, con la doctrina de la iglesia. Uno plantea la situación, y el Obispo acepta o no, pero son instancias que se hablan.
¿Usted de dónde es?
Tengo 40 años, nací en Pilar provincia de Buenos Aires pero me crié en Villa María.
¿Cuánto hace que es sacerdote?
Consagrado hace once años, y sacerdote diez años.
¿Cuándo decidió ser sacerdote, debe haber sido un momento importante en su vida?
Se trata de vivir el amor, el amor de pareja y del sacerdocio, salvando las distancias que todos conocemos, son decisiones que están fundadas en la voluntad, en la inteligencia y en el sentimiento. Casarse también es una decisión que tiene en cuenta los sentimientos, la de ser sacerdote también, de acuerdo a lo que uno quiere, a lo que Dios le pide, a como uno se siente, no creo que sea una más difícil que la otra. Son vocaciones por lo tanto tienen sus particularidades, lo que sÍ, ser sacerdote no es una decisión, hoy por hoy común. Dios te llama, lo podes escuchar o no, si vos escuchas a Dios tenés la certeza de que te va a ir mejor que si no lo escuchas, pero uno puede desatender lo que Dios pide y ahí uno verá si es más feliz o no, atendiendo o desatendiendo los pedidos de Dios.
¿Dónde realiza su carrera como sacerdote?
A los 21 años entro al seminario en Paraná.
¿Por qué Paraná?
Eso lo decide el Obispo, Argentina está divida en regiones, cada región y consecuentemente cada seminario tiene sus particularidades, sus características; el Obispo de turno va a analizar junto con un equipo cuáles son las necesidades actuales y cuáles son las posibles necesidades en un futuro y en función de eso busca un seminario que trate de atender ese perfil. La diócesis de Villa María no tiene seminario propio por tanto tiene que buscar otro lugar, sino caso contrario, si tuviéramos un seminario que sería muy bueno, no deberíamos trasladarnos.
¿En qué situación se encuentra la diócesis de Villa María?
En la diócesis no tenemos situaciones tan problemáticas como una Villa 33 por ejemplo, tenemos una zona privilegiada en este sentido por tanto va a ser falta otro tipo de atención. No es lo mismo la diócesis nuestra con una del Gran Buenos Aires, ya que no tenemos grandes ciudades, es más vale una diócesis rural, y hay que considerar que todos nosotros heredamos muchos, en la zona somos más marquellanos y piamonteses, somos la pampa gringa, por lo tanto también compartimos esto. De acuerdo a todo ésto, a los recursos con los que se cuenta, se elige seminarios, ahora se están formando en Río Cuarto pero muchos sacerdotes se formaron en La Plata y otros como yo en Paraná lo cual a la diócesis le aporta una riqueza inmensa.
¿Cómo termina ejerciendo el sacerdocio en la zona, porque era de acá, por el destino?
Vamos a catolizar la entrevista, nosotros no creemos en el destino es la providencia, Dios que por medio de personas concretas y de acuerdo al buen espíritu de esas mismas personas nos va hablando y a la vez nosotros, vamos eligiendo, pero en todo esto está la mano misteriosa de Dios. Yo empiezo a ejercer el ministerio en Hernando, como diácono, termino el seminario en Paraná, rindo un examen que se llama audienda, eso te habilita para confesar, me ordenan diácono primero y luego de un año me ordenan sacerdote en la catedral de Villa María. De ahí voy como vicario a Hernando, ejerzo la docencia, y luego me manda Monseñor Rodriguez a Leones, con el objetivo de atender San Marcos Sud donde terminó como sacerdote durante seis años aproximadamente. De allí me trasladan a Camilo Aldao con la intención de que me quede un buen tiempo porque en esa parroquia hay muchísimo trabajo y como yo soy medio ladrillero…
¿Qué quiere decir eso Padre?
Y… que construyo, que hago.
Qué buena metáfora no la había escuchado nunca la voy a incorporar ¿si me da permiso?
Si por supuesto. No tengo problemas a la hora de proyectar, de hacer y allá hay mucho por hacer porque la iglesia es muy grande, pero ocurre lo de Marcos y eso cambia el panorama. En el decanato los curas más holgados éramos el padre Diego que era mi vicario y yo. El padre Diego se quedó temporalmente en Camilo, digo esto porque él no tiene más de dos o tres años de cura, no te dan tan rápido una parroquia, porque uno tiene que hacer un procesos para acomodarse, hay un proceso de adaptación.
Cuando fallece el padre Marcos toda la comunidad se sintió afectada y había muchas expectativas con respecto a su llegada y preguntas flotando en el aire: ¿cómo será el nuevo padre, le dará continuidad a las cosas que realizaba el padre Marcos, que carácter tendrá?
Es cierto que el sacerdote es una figura importante en el pueblo, necesaria para la cura de almas, por eso es padre, porque los bautizados son hijos y uno los acompaña en el camino. El sacerdote no es más que el laico, sólo tiene una función distinta a la del laico. A la vez sin fragmentar a la persona el sacerdocio se enraíza en una persona, por tanto es un sujeto con afectos y defectos, con aciertos y con errores, y al ser una persona dotada de inteligencia y de afecto también genera vínculos; es cierto que cuando uno va a un pueblo genera amistad con otros y está bien que sea así, porque eso permite una profundidad, una confianza y uno puede acompañar a las personas en esa búsqueda que todos tenemos de Dios y en ese desarrollo de la fe; por eso se siente tanto cuando a un sacerdote lo trasladan o fallece. Es lógico que se sienta y el cura también lo siente.
¿Es una constante adaptación a diferentes lugares, distintas personas?
Si pero llega una edad en que ya no te cambian tan fácil, porque no es lo mismo el procesos de adaptación de una persona con otra de diferente edad. No hay que perder de vista que los curas somos personas, no hay que perder esto de vista, porque muchas veces los roles tapan a las personas.
¿Cómo lo recibió la comunidad de Inriville?
En honor a la verdad debo decir que me han tratado bien, sobre todo la gente de la comunidad, han sido muy amables conmigo, pero también es cierto que yo no los conozco a todos, vos me estás haciendo una pregunta muy amplia.
Tiene razón, quizás debería hacerle esta pregunta el año que viene.
No, de acá a tres años más o menos, es lo que se dice estadísticamente. A uno le lleva conocer bien a la gente tres años y empieza a dejar huellas después de diez. Los primeros años en general, los sacerdotes no hacemos grandes cambios, es un período de conocimiento, porque todos los pueblos tienen sus cosas, buenas y malas, su idiosincrasia, hay chistes que podemos hacer acá y que en Camilo no se pueden hacer y al revés, hay decisiones que se pueden tomar acá y en otro lado no y todo eso es conocer. A mí hasta ahora me han tratado bien, no me considero un sacerdote bravo, en el mal sentido de la palabra, yo soy bravo porque tengo carácter, no carácter malo, pero si se decir que no cuando es necesario y si cuando hay que decir que sí. Y siempre trato de decirlo de buena manera.
La forma es importante para usted.
Sí, porque estamos en tiempos muy sensibles. En realidad me gusta mucho una frase que creo es de San Agustín, que dice “CON MANO SUAVE PERO FIRME”.
¿Padre qué ventaja tiene la iglesia de Argentina al tener un papa de acá?
Mira la pregunta que me haces.
¿Por qué me lo dice lo hago pensar mucho?
No, nada que ver, tranquila. Yo creo que tener Papa argentino o sea lo que sea para un católico es una ventaja, porque el Papa es el vicario de Cristo, es el representante de Cristo en la tierra y tiene palabras que decir y cosas que decir, que comunicar, por tanto para mí lo primero es que haya Papa. En los últimos cien años hemos tenido Papas “santos”.
¿Por qué dice en los últimos cien años, en otros tiempos esto no fue así?
No, si uno lee la historia de la iglesia se da cuenta que no. Por eso es maravillosa la historia de la iglesia, sino fue destruida quiere decir que Dios la sostuvo, son muchos años y las cosas buenas pero también las cosas malas que se hicieron en nombre de la Iglesia son muchas. Hay que entender las decisiones en un marco, me parece que es fundamental el contexto y la mentalidad de la época, primero siempre juzgamos desde el lado de la subjetividad, segundo que uno no conoce el contexto en el cuál las situaciones se dieron y la mentalidad de la época y como se veían las cosas. Volviendo al punto yo me alegro de que haya Papa y de que haya Iglesia, evidentemente que hay una simpatía natural con el Papa por ser argentino. A mí me gusta mucho Francisco, ya me gustaban las cosas que decía y cómo las decía cuando estaba en Buenos Aires.
¿Usted que lo conoció antes a Francisco, él sigue diciendo las mismas cosas que decía cuando estaba acá, es consecuente con lo que pensaba y decía acá en su nuevo rol en la iglesia?
Si, sigue predicando y diciendo las mismas cosas que decía cuando estaba acá, lo que le dijo a los Cardenales,” SI LA IGLESIA NO ANUNCIA A JESUCRISTO ES UNA ONG PIADOSA” esto ya lo decía acá, cuando habla de la diferencia entre la corrupción y el pecado, “LA CORRUPCIÓN ES LA ACEPTACIÓN DEL PECADO COMO ESTILO DE VIDA”, también lo decía cuando estaba acá. Hay cierta afinidad, es evidente que va a haber cierta afinidad. En el año setenta y ocho asumió Juan Pablo II, ni bien asume lo trae a Ratzinger, luego renuncia y entra Bergoglio, lo que hay concentrado en experiencia, y todo este saneamiento que se lo adjudican a Francisco empezó con Ratzinger. Todas estas situaciones de sacerdotes pederastas en Boston, en Irlanda, todo eso lo manejó Ratzinger y él fue el que empezó a encarar todas estas situaciones internas de la iglesia que no nos gustan, pero tampoco hay que hacerse el tonto y hacer como si no hubieran pasado. Son situaciones que hay que resolverlas y me parece bien que se haga así. Volviendo, si, me gusta que el Papa sea argentino y me da mucha pena que no se lo haya escuchado o se lo haya minimizado cuando estaba acá, sabiendo en su momento que Francisco podía ser considerado para ser Papa y eso es penoso. Sobre todo porque las cosas que Francisco decía son ciertas. El Papa dice lo que dice la Iglesia, por ejemplo cuando Francisco habla sobre el trato a las personas homosexuales, diciendo que hay que tratarlas bien, que hay que acompañarlas, que no hay que alejarlas o discriminarlas, eso está escrito en el catecismo que fue redactado en el año mil novecientos noventa y dos. Todos se asombraron cuando Francisco dijo esto pero tanto él, como yo y muchos otros sacerdotes venimos haciendo esto porque hemos sido formados bajo esa mirada.
¿Padre tiene algún plan para la Parroquia?
Por ahora todo sigue igual, habrá alguna que otra cosa por ahí, por ejemplo cambié los horarios de misa por el verano, porque me pareció que podía ser mejor y ahora ya estoy dudando de la decisión.
¿Por qué, tuvo muchas quejas?
No, lo que pasa es que muchas veces no te vienen con la queja sino que ves que es más difícil, no es una cuestión de mala voluntad, evidentemente yo el ritmo del pueblo no lo conozco, me parece que en el verano uno se levanta más temprano, pero también hay que ver en que rango uno se ubica para tomar esa determinación. Tengo que conocer como son las reacciones, como es el pueblo, cuando tomé la decisión del cambio de horario lo consulté y decidí probar por este año. Pero son estas pequeñas cosas, después espero que todos sigamos, YO QUIERO SUMAR A LO QUE SE VIENE HACIENDO, porque eso es lo que tiene que hacer uno, la historia no empieza y comienza conmigo, el sapo de otro pozo soy yo, el que viene a insertarse a una comunidad de fe soy yo, tengo que acompañar los procesos. Lo que si por una cuestión de prudencia, no voy a incorporar nada de lo que no hay, voy a conocer y dentro de un año o dos se verá que se puede incorporar. Es cuestión de ir viendo, de estar atento a lo que Dios quiera, con el corazón abierto como cura y como comunidad. VAMOS CAMINANDO JUNTOS.




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