https://i2.wp.com/staticf5a.lavozdelinterior.com.ar/sites/default/files/styles/landscape_642_366/public/nota_periodistica/mariela_15.jpg?resize=497%2C283LaVozDelInterior: Dos pruebas clave contra el expolicía acusado dieron resultado negativo. Son exámenes de ADN sobre cabellos rubios y sangre hallados en el auto que usaba el acusado. Sus abogados pedirán ahora su libertad. Dos fiscales trabajan en la causa en conjunto.
obre el acusado de la desaparición de Mariela Bortot (40), hace cinco meses en Inriville, pesan unos nueve indicios. De allí que el fiscal Gustavo Zuchiatti tenía todas las expectativas puestas sobre dos pericias claves de ADN sobre el expolicía Jorge Orellano (58). Se trataba de cabellos rubios y una mancha de sangre hallados en el Peugeot 206 gris en el que el expolicía se movía y, se sospecha, habría subido a Mariela por la fuerza o bajo engaños.

La causa tuvo un duro revés para el fiscal: ambas pruebas de ADN dieron resultado negativo, tras dilatados exámenes de los laboratorios del Ceprocor.

Ni los pelos ni la sangre pertenecen a Mariela. Dicho a las claras, no hay por ahora ninguna prueba concreta contra Orellano, quien permanece preso desde hace casi cuatro meses en la Cárcel de Bouwer.

El expolicía, quien era jefe de seguridad del campo del intendente de Inriville (Marcos Rodrigué), está con prisión preventiva por el delito de privación ilegítima de la libertad.

¿Los exámenes de ADN ne­gativos significan que el caso vuelve a foja cero? ¿Representa acaso que Orellano debe ser liberado mientras se sigue sustanciando la investigación?

Nadie con conocimiento de la causa se atreve a decirlo en público o con micrófono abierto. Sin embargo, representa a las claras un retroceso importante en la marcha de esta compleja pesquisa. Una causa que ya había sido cuestionada, tal como se informó en estas páginas, luego de que se ordenaran rastrillajes en Bell Ville merced al dato de un parapsicólogo que vive en Mar del Plata; y de las improvisadas excavaciones en el campo del intendente Rodrigué con un puñado de policías y peones rurales, para nada capacitados en la búsqueda de personas desaparecidas.

“La situación penal contra el acusado Orellano indudablemente es cada vez más endeble”, confió anoche a La Voz del Interior una alta fuente de la Fiscalía General, en Capital.

La prueba más fuerte y concreta en este caso es hasta ahora la aparición de la ojota de Mariela en el campo del intendente, a metros de la costa del río Carcarañá.

A la actualidad, no se encontró ninguna otra pertenencia o vestigio de esta mujer, divorciada, madre de dos chicas y empleada de un bar en una estación de servicio de ese pueblo.

“Esta noticia nos deja perplejos. Vamos a evaluar con la familia Bortot los pasos a seguir”, se limitó a decir el abogado Horacio Baleani, representante de los familiares de Mariela.


Pedirán la libertad

Con todo esto, los abogados del expolicía Orellano, quien vivía en Inriville con su mujer, pedirán en las próximas horas su inmediata liberación.

“Lo venimos diciendo desde el primer día. Contra el expolicía no hay nada. Son todos dichos de dichos. Y esas pruebas de ADN, consideradas claves por el fiscal, terminan por darnos la razón”, dijo ayer el letrado Francisco Lavisse. “Esto demuestra que Mariela no estuvo en ese auto”, añadió.

El abogado recordó que otras pericias, como las realizadas en los teléfonos de la mujer y del acusado, “no aportaron nada”.

Orellano insiste que se considera “un perejil” del caso.

Mariela Bortot desapareció el pasado sábado 25 de enero cuando salió a dar una caminata por las afueras de Inriville.

Un empleado rural dijo que vio a un auto gris, presumiblemente un 206, cerca de ella.

Además de ese indicio, contra Orellano consta en la causa que: presuntamente quería entablar una relación con Mariela a toda costa, habría sido visto esa noche nervioso y embarrado en una estación de servicio; y a unos amigos les habría dicho que sabía cómo cometer un “crimen perfecto”.

Al momento de la desaparición, tanto el intendente Rodrigué, como su esposa e hijo estaban en Estados Unidos.

Orellano y otro empleado (fuera de sospecha) eran los que tenían acceso a ese campo.

Prueba negativa

Los exámenes de ADN a los cabellos rubios y sobre una mancha de sangre fueron cotejados con los perfiles genéticos de la madre de Mariela (Teresa) y sus dos hijas, Brenda y Jéssica.

Trascendió que la mancha de sangre, hallada en el baúl del Peugeot 206, había “sido dañada” tras una prueba de luminol realizada por Policía Judicial.

Pedido. Los Bortot podrían solicitar la realización de nuevos exámenes de ADN a un laboratorio de Buenos Aires.


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